
A lo largo de los años muchas personas me preguntan cómo se integran todas las disciplinas en las que me he formado. Cuando observo mi recorrido, veo una línea clara que atraviesa todo: la comprensión profunda del ser humano.
En 2010 nace mi obra. Árboles… Un Mundo de Emociones. A través del arte exploro el comportamiento humano, los estados emocionales y la dimensión energética de la experiencia. Cada árbol representa procesos internos, movimientos profundos que influyen en nuestra manera de sentir y decidir. La imagen actúa como espejo y abre un diálogo íntimo con quien la contempla.
Esa necesidad de comprender con mayor profundidad me acerca al estudio académico de la Psicología en la UNED, formación académica que no termino. Durante esa etapa incorporo bases teóricas fundamentales sobre la mente y la conducta, que amplían mi mirada y enriquecen mi trabajo posterior.
A partir de ahí continúo ampliando mi formación con Coaching, Inteligencia Emocional, PNL y neurociencia. Estas disciplinas me permiten profundizar en cómo se estructuran los patrones internos, cómo se configuran las creencias y cómo se producen los procesos de cambio.
Incorporo también las Ciencias del Comportamiento, ampliando la comprensión del lenguaje corporal y de los procesos inconscientes que influyen en nuestras decisiones y relaciones. La coherencia entre cuerpo, emoción y pensamiento se convierte en un eje esencial de mi trabajo.
En paralelo, mi dimensión creativa sigue desarrollándose. Me formo como profesora de modelado de seres mágicos porque la expresión simbólica y energética forma parte de mi manera de entender la realidad. Para mí, el arte es conocimiento y experiencia viva.
Desde la infancia me interesan herramientas de autoconocimiento como el tarot introspectivo, la numerología, la quiromancia... Cuando llega el momento adecuado, me formo en quiromancia con rigor y profundidad. Las manos contienen información valiosa sobre la estructura del carácter, los procesos emocionales y la forma en que cada persona se posiciona ante la vida.
En este recorrido, la Terapia Regresiva ocupa un lugar central. Su enfoque en la memoria emocional y en los estados ampliados de conciencia se integra de forma orgánica en todo lo que vengo desarrollando. Me formo como terapeuta en Terapia Regresiva y Terapia de Vidas Pasadas, y amplío con Psicoterapia aplicada a la Terapia Regresiva, consolidando una base sólida para el acompañamiento profundo.
Esta línea de trabajo forma parte activa de mi práctica profesional. En ella confluyen la comprensión psicológica, el estudio del comportamiento, la dimensión simbólica y la persona.
Nacen dos proyectos en los que estoy trabajando también actualmente.
El Latido es un libro-cuaderno para leer despacio y para volver a ti.
Nace del trabajo en Terapia Regresiva y del deseo de ofrecer un espacio donde comprender lo que se mueve por dentro. A través de un lenguaje cercano y profundo, acompaña el recorrido desde el cuerpo y la emoción hasta la integración serena de lo vivido.
No es solo un libro.
Es un cuaderno para escribir, para detenerse, para escuchar el propio pulso y reconocer la verdad que habita en cada experiencia.
El Latido es una invitación a regresar al centro y habitar la historia personal con más presencia y claridad.
MI ÁRBOL
Cartas del Ser. Es un sistema de autoconocimiento basado en 21 imágenes de mis Árboles. A través de ellas se pueden observar distintos estados del ser, comprenderlos y trabajar con ellos desde el momento vital en el que cada uno se encuentre.
Mi trayectoria es integración constante. Cada disciplina amplía la mirada y aporta herramientas concretas para acompañar procesos reales. Hoy comparto estos proyectos como síntesis de años de estudio, creación y experiencia.